En sus momentos iniciales (años 60 y 70 del siglo XX), aún en la fase de gestación de las Comisiones Obreras, el movimiento obrero –estricta y necesariamente clandestino-, recibía el nombre de Comisiones Coordinadoras o simplemente Coordinadoras. En el caso concreto de este sindicato, el órgano estatal pasó a ser la “Coordinadora General de las CCOO”.